a Margarita y Juan Camilo
-Ya miro de puntería.
-¡No de herir en lo falso!
-¿Recuerdas?
-Recuerda cómo eras de seguro.
-¡Cómo de seguro yo me olvidé?
-Sí, entre-creído en tu voz extraña
peleando por volver a ver el gris color arena
al de-saber de algo tuyo recalcitrante
al de-saber tuyo de algo como recalcitre feo...
-Así "habló" el Sol del poniente, ¿te acuerdas?

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